Un flashmob es una actuación coordinada que comienza de forma inesperada en un espacio donde el público no está esperando un espectáculo. Una o varias personas empiezan la acción y otros bailarines se incorporan progresivamente.

Bailarines infiltrados iniciando un flashmob sorpresa en un evento

La clave está en la sorpresa

El público debe percibir que todo ocurre de manera espontánea. Para conseguirlo, los bailarines pueden mezclarse con los invitados, interpretar papeles dentro del evento o aparecer desde distintos puntos del espacio.

Detrás de esa naturalidad existe una preparación precisa: música, coreografía, posiciones, señales de entrada y coordinación con la organización del evento.

Dos tipos de flashmob

1. Flashmob sorpresa

Los bailarines infiltrados realizan el espectáculo mientras los invitados observan. Suele durar aproximadamente una canción y funciona especialmente bien en bodas, cenas, convenciones, promociones y homenajes.

2. Flashmob participativo

Comienza con una actuación profesional y continúa invitando al público a participar. Los bailarines enseñan pasos sencillos y construyen una coreografía colectiva. Este formato puede durar alrededor de una hora.

Asistentes aprendiendo una coreografía durante un flashmob participativo

Cómo organizar un flashmob paso a paso

  1. Definir el objetivo: sorprender, celebrar, comunicar una idea o activar al público.
  2. Estudiar el espacio: accesos, visibilidad, sonido y posiciones de los bailarines.
  3. Elegir la música: recomendamos un medley con fragmentos de varios temas para crear cambios de energía.
  4. Diseñar la coreografía: debe adaptarse al público, el espacio y la duración.
  5. Ensayar y coordinar: cada participante necesita conocer su señal y recorrido.
  6. Ejecutar la sorpresa: la organización controla el momento exacto sin revelar lo que ocurrirá.

¿Quién puede contratarlo?

El formato se adapta a empresas, bodas, cumpleaños, colegios, asociaciones, fiestas, promociones y otras celebraciones. El número de bailarines depende del espacio, el impacto buscado y el presupuesto.

¿La grabación está incluida?

No necesariamente. En el servicio de Flashmob de Lipdub Pro, la grabación y la edición se ofrecen como un servicio adicional. Esto permite dimensionar el equipo audiovisual según el espacio y el tipo de recuerdo que se quiera conservar.

Flashmob y lipdub no son lo mismo

En un flashmob, el foco está en una actuación inesperada que puede involucrar después al público. En un lipdub, el propio grupo protagoniza un videoclip en playback, grabado siguiendo una canción y un recorrido o conjunto de escenas.